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jueves, 6 de octubre de 2011

¡Dejadlos en paz! O sobre la Educación

Arbeit macht frei

¡Buenos días! Como ya adelantamos, algo teníamos que decir sobre la Educación, porque mucho se está diciendo estas semanas pero en ningún sitio se ha visto el asunto desde la perspectiva de este airado profesor que nos acompaña hoy. 
Y si lo hace (acompañarnos) es porque suscribimos lo que dice y no sólo por su especialidad, sino porque bien podríamos haber dicho exactamente lo mismo aquí, quizás poniendo o quitando alguna coma, pero sin tocar el contenido:


"Querido Raskolnikov:

Soy padre y profesor de filosofía de Instituto. Os escribo porque no termino de entender lo que está ocurriendo con la educación, o quizás si lo entienda y sea eso lo que me está volviendo loco.

El caso es que el otro día vino mi chavala de 5 añitos, toda tierna ella, con su eterna sonrisa, con sus ojos llenos de vida, y sin venir a cuento se puso a cantar:
Doña gotita está en la nube,
en un columpio que baja y sube.
Que baja y sube.
Doña gotita se constipó,
y con un estornudo (¡atchís!) se resbaló.
Doña gotita cayó a la tierra.
y fue mojando toda la hierba.
Doña gotita tanto lloró
que la ha escuchado su amigo el sol,
y un rayo de oro él le lanzó,
y muy contenta por él subió.
Doña gotita está en la nube
en un columpio que baja y sube.

Vaya, ¿dónde has aprendido eso Jenny? Le pregunté. ‘En el cole’, me dijo. La gracia y desparpajo con que cantaba –para qué engañarnos, cualquier cosa que haga- me hizo sonreír… a la vez que contenía mi ira.


¿Es que con 5 años ya hay que meterle los mandamientos de la Ciencia de manera cobarde y subrepticia en la mente? ¿Es que no hay tiempo para el juego por el juego? Es decir, ¿no se puede hacer nada que no tenga ningún fin Educativo en la escuela, o mejor, ningún fin de ningún tipo? ¿Qué ocurrió con aquellos poemas de Gloria Fuertes ‘Doña Pito Piturra’? ¿No adoctrinaban lo suficiente? ¿Es que ya desde los 3 años hay que estar vendiéndoles el Auto personal en esas fichitas para colorear? ¿Es que ya desde el principio hay que enseñarles la religión del Dinero?

Pues parece que sí, que en esto no hay remedio. Con 5 años ha ido a más excursiones (previo pago) que sus padres en toda su vida, no se olviden del calendario a todo color de su hijo acariciando un pony por un módico precio.

El día del Cumpleaños es lo que peor llevo. No basta con una celebración, tampoco con dos, el número de celebraciones no termina de saberse (puede que incluso se encadenen hasta el siguiente Cumpleaños), si la Pareja se ha disuelto se multiplican, pero en todo caso están las celebraciones mínimas:

1º Se celebra en clase con todos los compis, no hay que olvidar un pequeño regalo (cuanto más caro mejor, pero sin pasarse) para cada uno de ellos además de la consabida tarta (en general cualquier tipo de bollería industrial, pero, en cualquier caso, que no sea casera: son las Normas del Centro).

2º La segunda celebración se lleva a cabo en alguna franquicia de moda con parque infantil de bolas (Mc Donald, Telepizza…) con los amigos del cole (hacerlo en casa, si bien puede resultar mucho más sano, económico y divertido, es muy ‘cutre’).

3º Ya en el fin de semana, cuando los Papás gozan de su Tiempo Libre estipulado, se celebra el cumple en casa, o en casa de los abuelos, o (4º) en casa y en casa de los abuelos; quizás también (5º) con las amigas de mamá… y así hasta el infinito. El único límite lo pone el Dinero.

¿Cómo no celebrarlo(s)? Todos quieren lo mejor para su hijo. Debe ser casualidad que lo mejor para nuestros hijos resulte ser lo que creemos que es mejor para nosotros: consumir estupideces sin freno. Sin duda, todos esos regalitos recibidos para compensar la invitación (dinero x dinero = dinero), acabarán acumulando polvo en algún rincón de la habitación hasta que, en una segunda fase, se realicen plenamente, es decir, que lo que ya apuntaba a nada más que basura se convierta estrictamente en lo que es.

Valgan estas anécdotas, que cualquier padre moderno podrá corroborar, vividas en apenas un par de años de Sistema Educativo de Calidad -la etapa más Light, pero en la que ya comienza la mentira de ‘la motivación’ como si el niño estuviese muerto y hubiese que rellenarlo de vaya usted a saber qué, como si fuese cierto que un niño ‘desmotivado’ no haría nada (puede que si a sus padres no les dijesen lo que tienen que hacer, efectivamente, no harían nada, sin embargo, para el que no lo sepa: es imposible que un niño esté quieto, son pura vitalidad porque ¡están vivos!)- para entender lo que vendrá a continuación.

No es de extrañar entonces lo que se encuentra uno en los Medios de Formación de Masas, para muestra este pobre diablo:


Fijaos: aún no está del todo Formado, sus titubeos le delatan, pero ¡cómo crece la Fe dentro de él! Quién me iba a decir que iba a escuchar al alumno reclamando su ración de tutoría, al esclavo reclamando su cadena, a la rata luchando por su laberinto. ¿Qué demonios es esto? ¿El mundo al revés? ¿Es que estamos todos locos?

¡Dejadlos en paz! ¿No es suficiente con, ya desde el parvulario, obligarles a consumir: fichitas, chucherías, juguetes, ropa nueva semanal, televisión, cine infantil, menús infantiles, atracciones infantiles, cruceros con niños ¿gratis?… que además tienen que ir a defender no ya su Futuro cierto, no ya su Puesto de Trabajo (futuro), su muerte vamos; sino que también tienen que defender los intereses de los Ejecutivos de Dios (las Profesoras, los Tutores, los Directores, las Jefas de Estudio…), de los Sindicatos y, en definitiva, del Estado-Capital (si es que son algo distinto)?

Compañeros, no me encontraréis en esas manifestaciones para reclamar que todo siga igual, que nos encarguemos cada vez de dar una atención ‘más individualizada’ al Alumno (futuro Individuo de la Sociedad del Bienestar), para ‘valorar más’, para ‘exigirles más’, para identificarles con el número, para que sean Uno único (uno más), para que sean más competitivos/competentes, para que sean responsables, para que paguen sus deudas, para que consuman responsablemente, para que, en definitiva, continúen con el gran circo.

No lo a los exámenes.
No a las evaluaciones.
No al aborregamiento.
No al Individuo.
No al aburrimiento.
¡Los alumnos no son mercancía en manos del Sistema Educativo!
No nos engañemos, mientras se impartan clases y los alumnos no se vean las caras, mientras el colegio sea el preludio del Puesto de Trabajo, con sirenas, tiempos estipulados de descanso, madrugones... nada habrá cambiado.

Y jóvenes, antes de que os futuren ya del todo, ahora que todavía tenéis dudas, ahora que aún no sabéis, vosotros que todavía no tenéis que vestir con traje, ni tomar cafés, ni pedir permiso al jefe, ni tenéis las Ideas claras. Vosotros, a los que os tiembla la voz. Vosotros, que aún no habéis terminado de  creer la mentira. ¡Escuchaos! Escuchad ese grito que os llega hasta la boca desde el interior, es la voz del pueblo que dice ¡NO!"