miércoles, 27 de julio de 2011

¿A qué huelen los coños?

Coño ideal
¡Buenos días! Tras un intenso fin de semana, donde nos hemos vuelto a juntar unas decenas de miles para decir: ¡NO!, lo que, como viene siendo costumbre, ha pasado inadvertido en los Medios de Formación de Masas (bastante tenían con los muertos de Oslo, los muertos de China, los muertos del tiroteo de los Estados Unidos, los muertos en la carretera, la cantante muerta y el torero que casi muere. ¡No hay tiempo para hablar de los vivos!), nos vienen a la cabeza unas reflexiones en cuanto a los olores.

Andábamos esperando a las marchas en la misma Puerta del Sol. Un poco inquietos y nerviosos, pues ya se veían unos por la calle Alcalá, otros se oían por Carretas y muchos también por Montera, además de los que no veíamos ni oíamos. Mirábamos de un lado a otro cuando, de repente, nos vimos atrapados por una oleada de gente con una alegría que ya quisiesen los Tristes. Traían nuevas canciones, satisfacción, y si había cansancio, desde luego no estaba en sus caras. Un bonito momento, y un momento de contrastes que viene a enlazar con nuestra propuesta de hoy.

Allí estábamos, bien peinaditos, duchaditos, con ropa limpia y planchadita, dientes cepillados, aliento fresco, desodorante en los sobacos, un poquito de colonia, muda limpia; esperando inmaculados. Cuando por fin llegan, después de recorrerse España entera en pleno verano, y empiezan a gritar: ¡abrazo colectivo!, ¡abrazo colectivo!... el entusiasmo, digamos, no fue recíproco. ¿Por qué? Pues porque nos hemos olvidado de sudar. Los Individuos tienen que estar siempre limpios, cambiarse de ropa a diario –aunque esté limpia- y, en definitiva, alejarse de cualquier cosa que les recuerde que algo de humano queda. Y es que como hace años que no sudamos, se nos olvida que si hubiésemos hecho lo mismo oleríamos igual. Nos pasó como a la Tertuliana de los Medios que invitaba a los televidentes a que fuesen a Sol para… ¡oler la plaza! Que por lo visto no huele a lo que tiene que oler, no huele como Dios manda. Pero, ¿a qué tienen que oler las plazas? Pues todo indica que a lo mismo que las nubes y los coños:
Y es que el coño ideal (o la Idea de Coño), evidentemente, no huele.  

Pues sí, la gente huele. Es natural que la gente huela, como huelen los coños por mucho que se empeñen en que no lo hagan. Y de esto, de empeñarse en que no huela nada, como de otras represiones, surgen desviaciones –como parece inevitable-. Incluso ya se ha creado un negocio que vive de esto. Algunos, inconscientes, buscan el olor perdido aunque tengan que pagar: www.bragasusadas.com

Desde luego que no vamos a incitar aquí a no ducharse (que ya hay gente que lo practica, sin recomendación alguna, como sabrás si utilizas el transporte público) ni a otras ideas más disparatadas. No nos referimos a eso, sino al imperio de la asepsia, del que empiezan a sospechar incluso los científicos [El exceso de higiene puede ser malo para la salud], y gracias al cual –entre otras cosas- termina uno haciéndose una Idea de sí mismo, o acaba uno convertido en una Idea.

¿A qué esperábamos que oliesen después de un mes caminando sin descanso? Quizás a lo mismo a lo que la tertuliana espera que huela la plaza, a Ideas, como también buscaban los de Evax. Y es que ya se sabe: la Idea de Perro no ladra y la Idea de Plaza no huele.


sábado, 23 de julio de 2011

El pueblo griego

¡Buenos días! Hemos notado últimamente (sobre todo a raíz del enésimo rescate para contentar a los Mercados, ayer de Grecia, otra vez, por un importe que ni tú ni nosotros entendemos -son cifras con las que no nos manejamos: las cifras del Capital-) que todos sabemos más de lo que creíamos de los griegos: que si los griegos son unos listos, que si son unos pícaros, que si, en el fondo, son unos vagos, que si son unos espabilaos, que si no tienen capacidad de producir lo suficiente, que si lo único que tienen son unas ruinas y los yogures (que en realidad no están tan buenos), que si así les va, que si lo mejor es que se salgan del Euro, que si tienen que quebrar… En definitiva, que son unos irresponsables. Mucho dicen, sobre todo los que saben, a través de los Medios de Formación de Masas, y luego, los que no sabemos, repetimos el soniquete, porque, ya se sabe: hay que estar uniformado, ¡uy!, digo… informado. Pero aquí, que tenemos cierto recelo hacia los Medios, porque parece que, efectivamente, se preocupan más de formar que de informar (sin ir más lejos, ayer se olvidaron de hacerse eco de varias manifestaciones en Barcelona y no del bikini de Paula Vázquez), por eso, para enterarnos un poco de si son los griegos como nos dicen los que saben –no sea que se equivoquen-, tenemos el testimonio de Helena, una niña griega que ha venido a ver la Puerta del Sol.

¡Hola Helena! ¿Cómo estás?

Helena: ¡Hola! Muy bien. ¿Por qué está esto tan vacío?

Están todos muy ocupados, pero de vez en cuando alguien se deja caer por aquí. 

Helena: Ah. ¿Y a qué jugáis?

A nada, hablamos todo el rato de por qué no nos dejan jugar.

Helena: Pues vaya rollo.
 
La verdad es que sí, un poco sí.

Helena: ¿Qué quieres?
 
Queremos que nos hables un poco del lugar de donde vienes, que nos han dicho que te gusta mucho contar cosas.

Helena: Sí.

¿Cómo vivís allí?

Helena: Pues… vivimos en un piso.

¿Una murienda?

Helena: Jajajajaja, sí, sí. Una vez, en el pueblo de papá, fuimos a ver la tumba de la abuela y vi que cada muerto tenía su casita como nosotros, un poco más pequeña, pero es normal, como los muertos no se mueven…

Sí, hemos oído hablar de eso.

Helena: Pues en mi cuarto tengo una cama de princesa, la compró mamá en el Ikea, y me da mucha pena cuando voy al cole y tengo que dejarla sola, porque me gustaría llevármela para que la viesen todos. Abayomi dice que tiene una igual, pero no me lo creo, porque sus papas son egipcios y no tienen dinero.

Ah. ¿Tenéis coche?

Helena: Sí, mamá tiene uno y papá otro un poco más grande. Lo necesitan para ir a trabajar. Bueno, papá ahora no, porque no tiene trabajo. Pero los fines de semana nos vamos al Centro Comercial en el coche.

¿Y no os vais de vacaciones?

Helena: Este año no. Dice papá que como no tiene trabajo hay que ahorrar para poder pagar la casa, bueno, la murienda, jiji. Por eso hemos venido aquí, a ver a los abuelos. Pero otros años nos íbamos a un hotel en la playa, en Voula. Una vez hice un castillo muy grande y un niño tonto me lo rompió. ¿A que eso no está bien? ¿A que no?

¡Vaya! No, no está bien.Y… ¿tenéis tele?

Helena: ¡Claro! Me gusta mucho ver los dibujos animados. Pero cuando está el Telediario hay que estar muy calladito, que si no papá se enfada ¿eh?

Vale.

Helena: No tiene culo.

¿Quién?

Helena: La tele.

Ah.

Helena: Teníamos otra, pero tenía culo, y las de culo no valen. Son viejas. La compró papá en el Media Markt.

Y… ¿hay atascos?

Helena: Sí, vaya rollo… Yo sé por qué. Ya se lo he dicho a papá, ¿por qué tenemos que ir siempre cuando va todo el mundo? A mí no me gusta estar en el coche un rato grande, un rato pequeño no me importa, pero un rato grande es un rollo.

¡Muchas gracias Helena! ¡Vete y corre! ¡Corre! Antes de que te contagiemos alguna de nuestras ideas.

Helena: ¡Adiós!

Bueno, pues sí, parece que algo de razón llevan los que dicen que los griegos son raros, raros de cojones son estos griegos, pero raros, raros. Tan raros como nosotros, diríamos, tan raros como el pueblo francés, como el pueblo turco o como el que os dé la gana. El pueblo no tiene apellidos.
El testimonio de Helena viene a confirmar que no hay Grecia, ni España, ni Somalia, ni Albacete. Que eso no son más que Ideas que el pueblo no entiende. Por eso algunos, en su lucha contra lo impuesto desde arriba, lloran cuando ven al pueblo gritar, porque han sentido que -al no tener el pueblo apellidos- ese grito es suyo también.  

jueves, 21 de julio de 2011

La Ciencia está al servicio de Estado y Capital, y no sólo lo decimos nosotros


Conjunto de átomos posando
Queridos lectores: ha pasado un tiempo ya más que prudencial, y no hemos obtenido respuesta de aquella Física Cuántica, Sonia Fernández-Vidal, a la que, aprovechando la oferta que ella misma nos hacía, expresábamos nuestras inquietudes vía email.

Lamentablemente, Doña Sonia no ha tenido a bien respondernos, cumpliéndose así las peores expectativas, las que vienen a confirmar lo que aquí, de alguna manera, se denuncia a diario: que a esta mujer lo que le importa es vender su libro, y que el ofrecimiento que hacía para resolver dudas sobre su Persona no era sincero, sino que parece más bien formar parte de una estrategia para incrementar el mercadeo.
Por otro lado, la ausencia de respuesta nos coloca con cierta ventaja para poder responder a la objeción de Deckard 97, y no vamos a dejar de aprovecharla:

Querido Raskolnikov:
No puedo escribir todo lo que me gustaría en tu blog por falta de tiempo pero lo sigo tan a menudo como puedo.
Hay que tener cuidado con lo que uno dice delante tuyo: me refería a que es una crítica que parte de los físicos hacen a la teoría de cuerdas de la mecánica cuántica, no a la física cuántica en sí. Creo que tu animadversión hacia lo cuántico te puede. Decir que lo que dice esta científica no es ciencia y mezclarlo con el hecho de que el programa de Iker Jiménez no sea precisamente Redes (que a veces tampoco es un programa muy científico) no me parece correcto. Si bien es cierto, que la gente llama ciencia a muchas cosas que no lo son, en mi modesta opinión, fallas al buscar un ejemplo para esa afirmación. Todo lo que se cuenta en la entrevista está basado en experimentos, y por tanto, está demostrado. Qué no puedas ver un electrón, no quiere decir que no existe, pues se ha demostrado por pasiva y por activa que es una partícula presente en la naturaleza. Y si no puedes verlo, podrás usar un "constructo" para darle forma, pero no quita el hecho de que exista con sus propiedades, que muchas veces van en contra nuestro sentido común.
De todas maneras, querido Raskolnikov, puedes acabar con la física cuántica si quieres. Sólo tienes que hacer lo que muchos científicos han hecho antes, ir contra los dogmas establecidos y demostrar empíricamente que no son ciertos. Esa es la grandeza de la ciencia, dónde la filosofía nunca podrá llegar. Al menos en este universo...quizás en el otro universo de nuestra antimateria....
Cambiando de tercio, coincido en que la científica tiene una voz muy dulce, pero a mí sí me ha gustado su entrevista. Tampoco se que interés tienes en que apoye o deje de apoyar el 15M.
Y ya para acabar, me gustaría que un día ahondes más en esa obsesión tuya de que la ciencia únicamente está al servicio del Capital y del Estado.
Un saludo.


Bueno, Deckard 97, quizás no entendimos a qué te referías exactamente, queda hecha la aclaración por ti mismo, lo que no quita que fuese lo que dijimos lo que queríamos decir.
¡Ah! Si sólo fuese la animadversión hacia lo cuántico… No, no es así. Repitámoslo de nuevo: denunciamos aquí ese modo de pensar que supone que en algún momento (quizás no dentro de 100 años, pero puede que dentro de 1.000, ¿no es así?) se llegará a saber todo. Un modo de pensar que supone la totalidad del conocimiento como una vasta parcela que la Ciencia va conquistando ‘a poquitos’. Y una vez que se sepa todo, que se conozca ya al mismísimo Dios (como si aún quedase alguien que no supiese que es el Dinero), una vez que pueda predecirse todo, no habrá movimiento alguno, ¿para qué? (Véase ‘La muerte y la ciencia’, de junio de este año). Como recordaréis, la ausencia de movimiento no es otra cosa que la muerte. Es éste, por tanto, un modo de pensar que supone un Individuo que lo respalde, una Sociedad del Bienestar que lo mantenga, un complot, en definitiva, entre Estado y Capital para administrar correctamente a las Masas. Y la Física Cuántica no es más que un poquito de esos ‘a poquitos’.

Aquí usamos Ciencia para referirnos a lo que todos sabemos: a la Ciencia al servicio de Estado y Capital, con mayúscula, como uno de los nuevos dioses paganos a los que les debemos fe, y para distinguirlo de lo que tradicionalmente se ha entendido por ciencia. Pero esta distinción no parece encajar en lo que dices que es ciencia, y, dado que tú lo sabes y nosotros no, harías bien en describirnos qué es eso que sea ciencia para no andarnos más con discursos vanos, no sea que estemos hablando de cosas distintas, y no haya aquí contienda alguna.

En cuanto a lo que dice Sonia, evidentemente que es Ciencia, no se ha dicho aquí lo contrario como apuntas. Lo que sí señalamos es que nos resultaba curioso ver a una Científica en un programa sobre la muerte (¡vaya!, ahora no nos resulta tan extraño), y no en un programa de Científicos como Dios manda. Pero te equivocas si piensas que le debemos algo al señor Punset. Si nos asomamos ahí es porque creíamos más probable encontrar en ese lugar a los que dicen que hacen Ciencia, pero a partir de ahora –gracias a ti hemos aprendido lo que sigue- entenderemos que no es raro (siendo todo la misma basura) encontrar Científicos por doquier, en un programa de cualquier tipo, como ‘Sálvame De Luxe’, ‘La Noria’… Y es que -en esto te damos la razón-, ignorantes, pensábamos que esta tal Sonia podría tener algo que decir, cuando lo que ocurre es que para no decir nada cualquier sitio es bueno. O que si de lo que se trata es de vender, pues mejor donde haya más público. Todas estas cosas –comprar, vender, no decir nada- no son ciencia, que algo sabemos (algo de lo que no es), pero lo que sea tendrás que compartirlo.

Sobre tus recurrentes menosprecios hacia la filosofía, nos parece que es un problema que creas que diciendo cosas así nos ofendes ¡La filosofía nunca llegará a ningún sitio! Como sabes, no sirve a nadie -no es como la Ciencia, como veremos a continuación-, y ahí reside no ya la grandeza, sino la universalidad (auténtica, y no chapucera como la de la Física, por ejemplo) y primacía del saber que aquí se defiende, y desde luego que una cosa es acercarse a la Ciencia a ver qué es lo que pretenden los que la hacen, y otra entrar en el juego del amo y el esclavo al que nos invitas, que no podemos aceptar, por definición.
No, no queremos Ciencia, ni queremos Dinero, ni te vamos a demostrar nada: no te vamos a decir cómo son las cosas, de eso estamos hartos y para eso ya están otros (los que saben), sino que lo que pretendemos es que te preguntes por lo que crees saber.

Y ¿qué interés tenemos en que esta mujer apoye el 15M? ¡Copón! ¡Es el único interés que tenemos! Alguien que dice que no se cree las mentiras que le cuentan, quizás crea que es posible hacer algo, que es posible decir algo de verdad. ¿Por qué quieres condenar nuestra relación al mero mercadeo, ¡ya antes de que la haya!? Es una pena que la única relación que podamos tener con esta mujer sea comercial (sobre todo cuando daba a entender lo contrario), por eso lo del 15 M: si algo tenemos en común, hablemos de ello.
Por último, querido Deckard 97, ¡más quisiéramos que fuese una obsesión nuestra eso de que la Ciencia está al servicio de Estado y Capital! Sí, una obsesión, y que estuviese en nuestra mano que dejase de serlo: lo primero, no habría más Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos –las redes de expansión del capitalismo, casualmente, ¿no?-, y sí arquitectos de castillos, palacios y puentes hermosos.
No, parece que no. Parece más bien que los Científicos ocupan un Puesto de Trabajo, como tú, como nosotros y como Sonia; que se venden como putas, como tú, como nosotros y como Sonia. ¿A quién se venden? ¿Quién les paga? Pues eso, unas veces el Estado, y otras el Capital. Sostener lo contrario después de esta aclaración es caer en un estado de inocencia que va más allá de lo razonable.
Aún así, esto es de una evidencia tal, que hasta en los Medios se han dedicado a comentarlo ampliamente (esta vez no en ‘Redes’). Quizás no lo digan tan claro como aquí, pero vienen a contar que hay un muerto en el armario que empieza a cantar, mientras otros se empeñan en que debe ser un pedo de alguien:


Por aquí andaremos, Deckard 97, por si te apetece visitarnos de nuevo,

Un abrazo.

martes, 19 de julio de 2011

Pablo Motos y su Plan B

Mass Media's  Showman
¡Buenos días! Hoy vamos a dedicarnos a hablar de algo que hemos oído en varias ocasiones y que ya nos empieza a chirriar. Parece que muchos creen, incluso algunos de los que por aquí se asoman de vez en cuando, que hay un programa de Televisión que hace algo diferente. Seamos cautos, porque a veces confundimos lo que es con lo que parece, o simplemente tenemos tantas ganas de que ocurra algo, que cualquier destellito se confunde con algo de luz.

Y es que es difícil asumir que todo es basura, que no hay absolutamente nada en la Tele que nos pueda interesar. “¡Tiene que haber algo!, la esperanza es lo último que se pierde. No puede ser que intenten engañarnos constantemente, esto es lo que piensan los pirados conspiranoicos. ¿Cómo va a haber una oscura intención detrás de cada imagen? Y si así fuese, ¿es que no somos ya grandecitos para darnos cuenta?”. Tenéis razón, y así será en muchos casos, pero a veces el engaño es tan sutil, la mentira está tan bien trabada, que no nos resistimos a advertirlo.

Por un lado está esa vocecilla en el fondo de tu alma gritando sin parar: ‘¡qué no!, ¡qué no!, que tiene que haber algo, que alguna vez tiene que pasar algo, que no puede ser todo gris y ceniciento’. Por otro, lo evidente: pero, si algo llegase a ocurrir, ¿podría ello pillarnos sentados en el sofá? Tenemos tantas ganas de que ocurra algo, que sin querer nos tapamos la nariz y damos crédito a lo que no puede tenerlo jamás, a lo que, en todo caso, no es más que Crédito. No, amigos, si alguna vez os ocurre algo no os va a pasar arrellanados en el sofá: el sofá os lo han puesto Ellos para que os sentéis ahí. Es como si el mono del zoo esperase que lo mejor que le pudiese ocurrir fuese a ocurrirle en su jaula, donde, por cierto, está tan bien atendido.

Como decíamos, algunos nos cuentan que un tal Pablo Motos está haciendo algo en la TV ‘novedoso’, que a través del ‘Plan B’ se da una oportunidad a la gente que quiere hacerse un hueco en el mundo de la música de darse a conocer. Un tío comprometido, vamos. Prácticamente la versión moderna de la madre Teresa de Calcuta; seguro que Premios no le faltan:


Pero, ¿qué es eso del Plan B?


¡Vaya! Un whisky, parece que de nuevo nos quieren vender algo. Ohhhhhhhhhh…
No es la primera vez que una bebida de alta graduación aparece en escena, seguro que recordáis este spot (nótense las continuas referencias fálicas):


¿Cómo se va a anunciar la ginebra Larios en TV si está prohibido? Bueno, la ginebra sí, pero no los archifamosos ‘snacks Larios’, que es como consiguieron saltarse las Leyes (que ya se sabe que son contra el pueblo, no para que Ellos las cumplan). La novedad radica en que es la primera vez que una bebida de alta graduación se anuncia de manera tan subrepticia y malvada. Resulta que el alcohol es el causante del 5% de las muertes en nuestro país, y por eso –suponemos- se prohibió el anuncio de estas sustancias (vaya por delante que no nos importa aquí lo que se promocione en los espacios publicitarios, pero sí que se haga subliminalmente, se anuncie lo que se anuncie).
Pero da igual, el alcohol tiene sus cosas buenas: tiene su plan B, que ayuda al que lo necesita, al desvalido, al que no le dan una oportunidad de ser lo que es, y algún día podría ayudarte a ti. Y si puede anunciarse en un programa que presume de audiencia infantil, mejor que mejor, cuanto antes sepan cómo desahogarse los chavales, más felices serán.

En definitiva, lo que contra lo evidente viene a comparecer aquí es la idea de que el Mercado no puede ser tan malvado, sino que también ha de propiciar cosas buenas, de lo cual -tendemos a pensar- tiene que haber alguna corroboración. Algo, o en algún sitio, tiene que verse lo que llevan predicando siglos los liberales: las bondades del Mercado. Una mentira en la que te obligan a creer, y como te la crees (porque si no harías algo contra ella), necesitas un apoyo (algo que le dé sustancia, que siempre creer por creer resulta un poco duro): ‘Ves, ves, mira, el ejemplo no puede ser más claro, en un programa lleno de publicidad, donde ésta se confunde con el contenido mismo (si lo hubiere); lo que yo te decía: ¡es posible! Es posible que del mercadeo, de la prostitución, de la transformación del hombre en Dinero, salga algo positivo: esa chica quería cantar y ahora mucha gente la oye’
Aquí no es necesario que te engañes: lo que nos da por pensar es ¡qué demonios hace ahí esa joven, que transmite energía pura, vendiéndose como una mercancía cualquiera! ¿Va a desperdiciar lo mejor que tiene intentando que alguien la compre? Pues sí, amigos, pues sí, estas son las bondades del Mercado.
Y antes de irnos, metidos como andamos en el cenagal, hay otra cosa que nos llama la atención y que no puede ser casual pero de la que no nos vienen motivos: ¿por qué vestirán de luto los presentadores?
 

viernes, 15 de julio de 2011

Lo público: si lo es, no lo parece

Niño bebiendo Dinero
Como sin duda ya lleváis tiempo sospechando, lo público de ahora no parece lo público de antes. Y es que el Criterio de Rentabilidad que en algún momento sólo regía para el Capital ha venido, sin discusión alguna, a contaminar lo que se pretendió que fuese de todos: si algo no es rentable, no sirve para nada, hay que desecharlo. ¿Pero no era lo público, precisamente, lo que nunca podía ser rentable? A ver si nos explicamos: que lo que nos parece es que dar una paguita –por mísera que sea- a los ancianos no es rentable, como tampoco puede serlo un trasplante de corazón, ni las bibliotecas, ni la estación del pueblo de Vilches, ni el llevar agua potable a los hogares… Si algo de esto fuese rentable, ¡probablemente no sería público!

Dr. Trichet Bernanke: Un momento.

¡Hombre, Dr.! Llame a la puerta por lo menos.

Dr. Trichet Bernanke: Sí, eh…, bueno, ya sabéis que según va uno ascendiendo en la pirámide, va perdiendo la educación, y va teniendo más corbatas. Le ocurre a todos los médicos y a directivos en general, no es hasta que caen de nuevo a la base que la recuperan. Como comprenderéis, desde la cumbre misma, con asomarme por aquí ya casi deberíais darme las gracias.

Bueno, algún médico conocemos que no ha perdido la educación.

Dr. Trichet Bernanke: Donde dije todos quise decir la mayoría. ¿No es lo mismo? Es como funcionan las cosas en Democracia.

Puede que sí en Democracia, pero aquí no, la mayoría no son todos. Precisamente por aquí estamos los que no somos la mayoría.

Dr. Trichet Bernanke: En cualquier caso, eso es algo que no le importa a nadie, así que dejémonos de patochadas, que no es por eso por lo que os interrumpía.

A ver.

Dr. Trichet Bernanke: Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid lo de hacer llegar el agua potable. Podría hacerse rentable: primero se privatiza y luego se va subiendo la cuota progresiva y discretamente hasta hacer coincidir los beneficios reales con los imaginados antes de la privatización, todo ello con el conchabeo del gobierno de turno.

Pero a juzgar por la página web del Canal, esto ya es más que rentable, tanto que –asimilando la estructura y funcionamiento de la empresa privada, buscando el crecimiento constante, sin freno y eterno-, como no es suficiente con servir agua y cobrar una cuota por ello, como hay que innovar y crear necesidades constantemente, como hay que levantar las calles una y otra vez, como hay que cambiarlo todo para que todo siga igual, los beneficios se reinvierten –estrategia propia del Capital-. No pueden simplemente servir agua y cobrar una cuota, y si sobrase dinero bajar la cuota del año siguiente. No. Eso tendría bastante sentido. Como se obtienen algunos beneficios, hay que multiplicarlos en una espiral sin fin. ¿Que no se pueden mejorar las infraestructuras? Da igual, invéntate algo (una fundación, un auditorio, eventos, patrocina cosas, campañas de publicidad… No hay distinción entre lo público y lo privado, ¡los dos son Empresa!), pero, por el amor de Dios, ¡no pares!, sigue, sigue, ¡no pares!; sigue, sigue, que la fiesta no termine.

Dr. Trichet Bernanke: Vaya, veo, por lo que decís, que lo vais entendiendo.

No, Dr., es precisamente porque no hay modo de entenderlo que lo decimos. ¿Se ha fijado en la boina de suciedad en la que respiran a diario los madrileños?

Dr. Trichet Bernanke: Desde luego, desde el último piso de mi torre de oficinas se ve claramente, es el pequeño precio que hay que pagar para poder ser felices. Por cierto, que no se ha demostrado científicamente que los niveles de…

Lo que decimos aquí es lo que nos dicta el sentido común: que no puede ser bueno respirar esa atmósfera puerca. Y no nos ha fallado en otras ocasiones, por ejemplo, con la catástrofe de Fukushima: si ves una explosión dentro de una central nuclear, no te esperes a que te digan que no es bueno –aun cuando Científicos españoles se paseasen por los Medios diciendo que confiaban en que la gente evacuada pronto volvería a sus hogares-. El caso es que aunque las alergias infantiles y otras enfermedades parecen proliferar, no se deja en la Comunidad de Madrid de tener la esperanza de vida más alta de España. ¿A qué puede deberse esto?

Desde el punto de vista de la biología, el agua es un elemento crítico para la proliferación de la vida. El agua desempeña este papel permitiendo a los compuestos orgánicos diversas reacciones que, en último término, posibilitan la replicación de ADN. De un modo u otro, todas las formas de vida conocidas dependen del agua.
[…]
La Asamblea General de Naciones Unidas, aprobó ayer 28 de julio de 2010, en su sexagésimo cuarto período de sesiones, una resolución que reconoce al agua potable y al saneamiento básico como derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos.

Wikipedia, “Agua” (la negrita es nuestra).

¿No le parece vergonzoso que lo que se ha declarado como ‘derecho humano esencial’ pueda salir a Bolsa, y se mercadee también con ello?

Dr. Trichet Bernanke: No. Es más, me da un poco igual. Yo prefiero el agua embotellada, a ser posible en envases de plástico.

En Madrid se disfruta de una calidad de agua excepcional, y si un alto porcentaje de nuestro cuerpo es, de alguna manera, agua, resulta evidente que lo que se pierde por un lado se gana por otro. O, dicho de otro modo, que es seguro que si no tuviésemos que tragarnos ese aire contaminado a diario la gente viviría más aún y mejor.

Dr. Trichet Bernanke: Está bien, demostradme eso y os creeré. Para que luego digáis que si el Capital esto, que si el Capital lo otro.

No es una cuestión de Fe, Dr., no es una cuestión de Fe.


miércoles, 13 de julio de 2011

El chiste de los cien mil millones

(Sin permiso de la hiena)
Vaya, vaya, vaya… Vamos a aprovechar que no anda por aquí el Dr. Trichet Bernanke, que está muy liadillo subiendo el precio del dinero ‘un cuartillo’ y haciendo otras cosas siniestras, para contaros un chiste que nos contaron unos que se llamaban a sí mismos ‘Economistas’:

“Si debo un millón al banco, tengo un problema. Si debo cien mil millones, el problema es del banco.”

Jajajajajaja, es para partirse de risa, no nos reíamos tanto desde que nos retrasaron la edad de jubilación. Se imagina uno al banquero (y no ‘bankero’, que es una expresión que están utilizando ahora los que “no tienen un duro” para expoliar a aquellos que aún conserven unos dinerillos en algún colchón.¿Nadie ha notado que es ahora, y no mientras las cosas ‘iban como Dios manda’, cuando Estado y Capital recurren a los capitalitos de los ciudadanos vendiéndoles ya sean sus bonos patrióticos ya sean sus acciones?) perdiendo, y todos sabemos que la Banca siempre gana. Por eso, ahí está la gracia: que pierdan por una puñetera vez. 

Qué va, amigos, ¡más quisiéramos!, más que un chiste es un sueño. Estos Economistas se equivocan –como es habitual-, la Banca siempre gana. ¿Qué pasa cuando el Estado debe cien mil millones? ¿Qué pasa cuando un banco quiebra? ¿Deberían estar los griegos contentos de deber tanto? ¿Qué pasó cuando quebró Lehman Brothers? ¿Cómo va esa refundación del capitalismo?, ¿os acordáis? Bueno, pues ya os lo recordamos nosotros: NADA. Aquí no pasa nada. Nada, nada, nada. Nada de nada. Cero. Bueno sí, para que se quede todo como está –para que no pase nada-, para que el capitalismo financiero pueda seguir especulando con el precio de los alimentos –por si no se moría suficiente gente de hambre- o con otras idealidades, sólo ha habido –de momento- que recortar algún que otro derecho a los curritos…


Dr Trichet Bernanke: Pero, ¿qué es un poquito de muchos para mantener los privilegios unos pocos? No pretenderéis tener todos un yate ¿no? Jajajajaja, eso sí que es un buen chiste.

Vaya, Dr., le hacíamos en alguna cumbre con tanto alboroto en las bolsas, los corbatitas nerviosos y los CDS disparados…

Dr Trichet Bernanke: Bah, no me preocupa. Como bien decís, al final nunca pasa nada, los tengo a todos muy bien aleccionados.

Hasta que pasa.

Dr Trichet Bernanke: Jejejeje, Dios no lo quiera.

viernes, 8 de julio de 2011

La manipulación empieza en los Datos

¿Qué os pasa almitas? Se os nota apagadillas, como sin fuerzas ya de tanto gritar. ¿Son los Medios de Formación de masas con sus cifras y esos panfletos que quieren hacer pasar por periódicos? ¿Es algún ser querido que os dice que esto no lleva a ninguna parte? ¿Son esos Tertulianos hablando todo el día del Futuro? ¿Son los miedos a que os manipulen oscuras y tenebrosas fuerzas de izquierdas? ¿Son los Políticos que intentan mentiros de nuevo diciendo que os entienden? No, hombre, que no, que no nos representan. Que no pueden decir nada del pueblo, porque nada tienen que ver con él ninguno de ellos. Esto lo sabéis bien, pero conviene recordarlo, porque siendo el olvido lo mejor (mejor que el amor, que la salud y, por supuesto, que el dinero), con la fuerza que tiene, es capaz de hacernos olvidar a lo que salimos un día a la calle; y nos da que esto no es lo que nos conviene.

Alguien dijo en la Puerta del Sol: “Si acaso esto tiene que morirse, que se muera como se mueren las rosas: no hace falta que lo mate nadie”. Eso es, que no lo mate nadie, que no sea tampoco nuestro desaliento el que lo mate.

Y es que, como vivimos el mundo que nos toca vivir, no podemos dejar de toparnos con cifras, diarios, autos, polución y pasos de cebra. Es algo así como el fútbol: aunque no te interese lo más mínimo, es imposible no enterarse de si tal jugador se tiró un pedo o no. Si eres un urbanita te vas a enterar, aunque no quieras. Tendemos a asomarnos a los Medios a ver qué dicen, y ¿qué te encuentras? Pues ya lo sabéis, cosas desagradables. Por ejemplo, el Barómetro de Junio del CIS (que pagamos entre todos):
 
Se publicó este miércoles, y como no se nos puede ignorar eternamente, hablan un poco de nosotros –vaya detalle-. La pregunta 12a da un poco de esperanza: el 70,3 % de los encuestados se muestra a favor del movimiento. Bien. Pero a continuación la pregunta decisiva, la que mata: ‘¿Qué opina del futuro próximo?’. En otras preguntas se nos indica: ‘Respuesta espontánea’, que suponemos se refiere a que el entrevistado puede decir lo que le venga en gana. Aquí no, hay tres respuestas que incitan a la extinción del movimiento: a) continúa a nivel local en las asambleas (divide y vencerás); b) desaparece (situación ideal); c) se va (que es lo que quieren que digas Ellos) pero volverá (que es lo que te dicta el corazón). Esta última respuesta es realmente retorcida, intentan que el entrevistado diga lo que no quiere decir. ¿Cómo, preguntándome por el futuro del movimiento, me dices que si aparecerá en el futuro? ¿Cómo alguien respondería: ‘Efectivamente, ha dado usted en el clavo, en el futuro ese movimiento terminará para reaparecer en el futuro’, [O_o] si no es porque ha sido engañado? Por otro lado, muchos ‘no saben’ –menos mal- lo que ocurrirá.
Pues ya están ahí, los benditos Datos, ahora que los Medios hagan con ellos lo único que pueden hacer: completar la manipulación:

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Cómo no nos vamos a desanimar con tanto palo, en las costillas o donde sea. Y eso que sólo nos dedican 15 segundos, no vaya a ser que alguien se entere de algo. Fijaos en la trampa: cogen a los que creen que tenderá a desaparecer (27,1%), y les suman a los que creen que terminará sin terminar, a los que ponen un pero, a los que pudieron coger la respuesta b) pero no lo hicieron, y… ¡los meten en el mismo saco!: así obtienen un abultado 49,4%, que es prácticamente la mayoría, lo que viene a ser en el lenguaje de los Medios: prácticamente todos (la mayoría) creen que esto se va a quedar en un mal sueño: estáis condenados a la extinción. Es más, así presentado, una cifra bajo la otra –¡aun cuando son respuestas a preguntas distintas!- te invita a pensar: ‘del 70%, el 50% saben que no van a ningún sitio, o sea, que sólo un 20% cree que va para adelante la cosa’.

Todo esto no es más que una enorme montaña de basura, y así lo hacemos saber desde aquí. ¡Cuánta más no nos querrán hacer tragar con tal de que se quede todo como está! ¡Nos vemos en las calles! ;-)

martes, 5 de julio de 2011

Los ¿derechos de autor?

Nos han sugerido comentar algo sobre ‘la caída de la cúpula de la SGAE’. Bien, sería muy fácil hacer leña del árbol caído. Hablar, por ejemplo, de la exigua y peculiar ‘carrera artística’ del gran Teddy, y mil cosas más, pero esto nos tememos que podréis verlo más cómodos en vuestro sofá. Vamos a intentar ir al meollo del asunto, ir a lo que las cosas son. Vamos a intentar decir algo.

Parece que cuando alguien hace algo, si pretende que eso que hace sea público, tratará por todos los medios de:

1. Que se entienda lo que hace. Es decir, se ha de compartir el lenguaje del pueblo. Este no es necesariamente el idioma en que nos entendemos, pues todos sabemos que hay obras en otros idiomas que nos gustan aun cuando no entendamos el significado de las palabras que se usan. Entiéndase ‘lenguaje’ en un sentido amplio.

2. Que lo creado se difunda, es decir, que llegue a todo el mundo, que todos tengan la posibilidad de leerlo, escucharlo, verlo, tocarlo...

Lo que le queda al artista es ver cómo evoluciona ahí, en lo público, lo que por un momento creía suyo. Esto es lo que nos viene, de pronto, en cuanto a los artistas y sus obras.

Se cuela el Dr. Trichet Bernanke sin previo aviso.
 
Dr. Trichet Bernanke: Sí, sí. ¿Y la pasta?
 
¡Vaya! Buenos días doctor. ¿Cómo ‘la pasta’?
 
Dr. Trichet Bernanke: Sí, majetes, el parné. ¿De qué van a vivir los artistas? ¿Del aire?

Pues mire, doctor, poco nos interesa esto, tampoco sabemos cómo se gana usted la vida y preferimos seguir sin saberlo, pero ya que saca el tema: precisamente cuando se habla de ‘derechos de autor’ -como si el creador, en un acto cobarde, no quisiera terminar de desprenderse de eso que ya no es suyo- se habla de Dinero, de beneficios, de productos, del mercado, y esto no tiene nada que ver con el proceso creativo ni con el autor ni con la obra. Imagínese que se pudiesen medir las sabidurías contenidas en los libros de filosofía e intentásemos comerciar con ellas como ocurre en este ‘Mercadillo Filosófico’:
 

La gracia está en que esas cosas no tienen precio, no tienen nada que ver con el Dinero, y al hacerse público el sinsentido de mercadear con lo que no tiene precio, provoca risa, como ocurre con cualquier creación genuina.

También notamos que algunos andan muy preocupados con lo que les copian y otros con cómo hacer negocio copiando a los demás. La obra está por encima de estos menudeos. La obra es huérfana una vez que nace, poco importa que se le atribuya a Ana Rosa Quintana o a Perico el de los palotes, lo importante es que se entienda y todos puedan acceder a ella. ¿Cómo puede sentirse más orgulloso el autor sino viendo que lo que ha hecho lo quiere todo el mundo, que su ‘hija’ es por todos pretendida? Si el autor es autor, y no vendedor ¿cómo iba a poner precio a lo que hace? Lo que hace –si es que hace algo- no puede deberse a un importe. Además, poner precio a algo supondría que sólo aquellos que pudiesen pagar por ello accederían a lo creado, y esto nada tiene que ver con lo público ni con el pueblo, y sí con los Individuos y el Estado de Bienestar: es más basura para consumir.

Dr. Trichet Bernanke: Jejejejeje, eso es muy fácil de decir desde vuestra posición acomodada. ¿Quién os paga? ¿A quién servís? ¿Puedo copiar este post y pegarlo en mi blog ‘Cómo ganar dinero y que parezca que no estás engañando a nadie’? ¿Por qué hacéis esto si, como decís, no cobráis?

Bueno, ya hemos dicho en otras ocasiones que precisamente aquí nos sobra el Dinero, y que no servimos a nadie porque no somos esclavos ni queremos que lo que hacemos sirva para nada, que la servidumbre no es buena compañera.
En cuanto a los contenidos que aquí se publican por los que escriben –mientras no se advierta de lo contrario-, nos remitimos al pie de este blog: desde el primer día en que se abrió, hace unos meses (una eternidad si se compara con la carrera musical de Ramoncín), se modificó la frase que aparece por defecto para que quedase como está: ‘El autor renuncia a todos los derechos’. Pegue usted el post de hoy donde considere, sería un halago.
Y en cuanto a su última pregunta, ‘¿por qué hacéis esto si, como decís, no cobráis?’, pues por amor, doctor, por amor.

viernes, 1 de julio de 2011

Trabajo... eres tú

Ejecutiva y Consultor besándose.
(René Magritte, El beso)
[Viene del día de ayer]

Decíamos ayer que muchos filósofos consideran muy importante el verbo ‘ser’. Dijimos también que esto tenía su explicación, y que además, en cierto modo, te afecta directamente. Y, con un poco de suerte, cuando acabemos hoy hasta te molestará todo lo que este verbo delata sin decir nada -porque, como vimos, es un verbo ‘cojo’-.

Vamos a recordar unos hermosos versos de Bécquer:

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Aunque para algunos puedan resultar empalagosos, lo que es innegable es la originalidad de la respuesta a la pregunta ‘¿qué es poesía?’. Vemos aquello que decíamos ayer de que en los versos de un poeta hay más verdad que en los discursos de un político: nadie es poesía, qué tontería, no se da -en el poema- una respuesta que satisfaga a científico alguno: poesía no es Luis ni Marta ni Tomás, lo que se dice no es Verdad. Pero cualquiera que haya amado (recordemos lo de ‘por todos compartido’) sabe que poesía… eres tú. Por tanto, sin querer decir verdad, llega el poeta mucho más lejos que el político, que a la hora de decir algo (usando la cópula por excelencia, el verbo ‘ser’, pero en otro tono) se quedaba en un multicolor desierto de razones, eso sí,  muy bien adornado.

De las personas, como muestra Bécquer, también podemos decir verdad. Podemos acercarnos a lo que son, a lo que las hace únicas. Todos compartimos un físico más o menos similar, todos tenemos mal humor unos días y bueno otros, todos tenemos miedos, alegrías y penas. ¿Qué es lo que nos hace distintos, originales, y a la vez nos constituye? Pues eso, si alguna vez damos con ello, lo diremos con el verbo ser: ‘es su sonrisa’, ‘es su olor’, ‘son sus ojos’, ‘eres poesía’… Pero ocurre que algunos ya han decidido lo que tú eres (y lo que somos nosotros), y esto es triste, porque cuando sabemos lo que algo es se acaba el discurso, no podemos decir nada más. En este sentido, definir es ir matando, y una definición completa es el cadáver. Ahí lo tienes, perfectamente acotado: huesos, venas, músculos, tendones y vísceras. Está todo -lo que a nadie importa-, pero falta lo más importante.

No hace tanto que a la pregunta ‘¿quién eres?’ se respondía: ‘soy hijo de tal’, o incluso ‘soy hijo de tal, que es hijo de pascual’. Parece que el que hacía la pregunta seguía sabiendo muy poco del que respondía, prácticamente nada si no conocía a los padres o abuelos, y si los conocía sólo le quedaba confiar en que algo de lo que de sus padres sabía le hubiese quedado. Dejaba abierto el ‘soy hijo de tal’ todo un abanico de posibilidades que vino a terminarse cuando se ligó la identidad al Trabajo.

De repente, decir 'soy hijo de tal' era decir demasiado poco, se necesitaban más datos, acotar posibilidades, reducir las respuestas, controlar el fenómeno; y para ello se reservó una zona en el DNI en la que se indicaba la ‘Profesión’ (por cierto, que si ya es triste que asocien un número a una persona, más triste es que esto sea obligatorio, y lo más triste de todo: ¡que tengas que pagar por ello!).

Ahora soy jardinero, soy profesor, soy albañil… ¿No te da pena? Ya no eres poesía. Eres Auxiliar Administrativo del Ayuntamiento de Zaragoza. Cuando te preguntan por tu ‘ser’, por lo más sagrado, por lo que te hace distinto, por lo que te hace valioso –porque si eres como los demás no hay valor ninguno-, lo primero que te viene a la cabeza es tu Puesto de Trabajo. Lo mismo que tuvieron que quitar del DNI porque lo exigían los mercados: antes te decían lo que eras una vez, ahora te harán ser lo que les convenga cuando les convenga –hoy cerrajero, mañana parado, pasado informático…-.

No dejes que te echen un manto por encima. Cuando te pregunten “¿qué eres?” no tengas miedo y di la verdad: que no lo sabes.